¿Qué fue de la izquierda? ¿Dónde falló? Es sarcástico: la historia le dio la razón justo después de que ella misma se autoconvenciese de que el mundo era inexorablemente de derechas. Renunció a la utopía, a la igualdad, a la justicia social. Dejó de soñar con cambiar la realidad y se conformó con la caridad: con poner paños calientes a un sistema que no sólo es incapaz de reducir las desigualdades económicas y sociales, sino que las hace aún más profundas. Pasa en todo el mundo, de norte a sur, pero también en el norte y el sur de cada ciudad.